CAMINAR ES EL MEJOR EJERCICIO PARA MANTENERSE SALUDABLE

Salir a pasear es una actividad relajante, menos enérgica que hacer footing, pero igualmente puede ayudarnos a estar en forma. El simple hecho de caminar supone moverse y es un ejercicio natural de tipo aeróbico que nos aportará muchos beneficios. No es necesario acudir a un gimnasio, nadar en la piscina, jugar al tenis o prepararse una maratón para estar en forma, basta con salir por la puerta y colocar un pie detrás del otro para practicar el método más económico –y puede que eficaz–para mantenerse saludable. La cuestión es que el cuerpo humano está diseñado para ello.

Una de las equivocaciones más extendidas es que el ejercicio ha de ser duro y extenuante. Esto no es cierto, la salud mejora gracias al movimiento, lo que agrava nuestra salud es estar sentado durante prolongados espacios de tiempo. Esta creencia errónea desmotiva a aquellas personas que no pueden realizar grandes esfuerzos y terminan abandonando la práctica del ejercicio porque desconocen que es suficiente con caminar una hora al dia para mejorar de forma significativa la esperanza de vida. 

De acuerdo con un estudio publicado en la revista  Arteriosclerosis, Thrombosis and Vascular Biology, caminar deprisa es más positivo que correr para controlar la presión arterial, el colesterol y el riesgo de diabetes, tres factores importantes en el desarrollo de la enfermedad cardiaca. La investigación indica que lo que realmente importa es la distancia recorrida, y no el tiempo. Según este estudio, cuando se emplea similar gasto de energía, correr reduce el riesgo de hipertensión en un 4.2 %, y caminar en un 7,2 %. En cuanto al riesgo de colesterol alto, correr supone una reducción del riesgo de un 4,3 % y caminar de un 7 %. En lo que se refiere a la enfermedad cardiaca, correr reduce el riesgo en un 4.5 % y caminar en un 9.3 %.

Numerosas investigaciones apuntan que, caminar con regularidad es eficaz contra el insomnio, le ayudará a mantener un peso saludable, prevenir enfermedades cardiovasculares, fortalecer los huesos y mejorar su estado de ánimo.

Es importante tomar algunas medidas antes de iniciar cualquier rutina de ejercicio, y en este caso la caminata diaria. La mejor manera es comenzar de forma lenta y progresiva. Lo ideal es que cada persona lo haga de acuerdo con sus capacidades físicas. Una persona totalmente sedentaria podrá empezar con 15 minutos diarios de caminata, hasta completar unos 45 minutos.

Consiga el equipo apropiado. Es fundamental llevar unas zapatillas adecuadas cuando empezamos a caminar, Unos zapatos deportivos con suela flexible y de la talla correcta evitaran posibles lesiones en los pies y en las piernas. Utilice ropa deportiva o ropa cómoda, ya sea de algodón u otra tela que transpire. Además, si caminara de noche, utilice ropa reflectiva o de colores llamativos, por seguridad.

La práctica de envolverse en plástico, ponerse capas y capas de ropa o utilizar fajas reductoras mientras se practica el ejercicio, no le ayudará a perder peso, pues lo que libera su cuerpo con estos métodos es agua y no grasa. La mejor manera para lograr mejores resultados, es caminar con mayor frecuencia y rapidez o incorporar unos minutos de trote en cada sesión.

El mejor momento dependerá de su disposición de tiempo y siempre lo ideal será que coma al menos una hora antes de salir a caminar.

En cuanto a la hidratación, durante el ejercicio de la actividad física, medio litro de agua por hora es suficiente para mantener niveles de hidratación adecuados, según aconseja la Medicina del Deporte. Al finalizar, se recomienda ingerir un 150% del líquido perdido durante la caminata para reponer el agua eliminada tanto por el sudor como por la orina. Se debe tomar durante las primeras seis horas después del ejercicio.

Evite bebidas con cafeína antes de caminar  porque provocan una pérdida de líquidos, lo que le producirá más sed y ganas de orinar durante el ejercicio.

Mantener una buena postura. Camine de forma relajada, con pasos regulares, no demasiado largos, permitiendo un movimiento natural y flexible de los pies. Una buena postura le permitirá respirar bien y mantener la línea corporal. La barbilla arriba, en paralelo al suelo y los ojos mirando unos 3 metros delante.

Los brazos deben estar en movimiento constante. Deberá mantener los codos cerca al cuerpo y mover los brazos hacia adelante y hacia atrás, pero sin cruzar la línea central del cuerpo y sin subirlos más arriba que su pecho.

En cualquier caso, lo importante a la hora de empezar a caminar o correr, es llevar un ritmo cómodo, estar preparado, calentar previamente, observar las señales de su cuerpo y disfrutar del ejercicio.

Comparte esta publicación
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn