Sierras blanquecinas y calizas de abruptas formaciones se contraponen con montes alomados de colores rojizos en el Parque Natural Sierra de las Nieves, catalogado como Reserva de la Biosfera, un espacio ubicado al este de la ciudad de Ronda (Málaga). El nombre del Parque desvela la presencia de nieve en sus altas cumbres, que antiguamente se mantenía durante todo el año. Los lugareños la almacenaban en los neveros y aprovechando las noches la bajaban mediante mulas, distribuyéndose por pueblos y ciudades.

Los montañeros tienen en este Parque una cita con el Pico Torrecilla, de 1.919 metros de altitud, mientras que los amantes de la espeleología prefieren simas y pozos naturales como la del GESM con 1.101 metros de profundidad. Tanto en superficie como en el mundo subterráneo se suceden caprichosas formaciones kársticas originadas por la erosión y posterior precipitación de las calizas. En las cotas más bajas, las peridotitas tiñen de rojo el paisaje. Se trata de unas rocas mucho más impermeables que las calizas y con una especial composición que favorece la aparición de interesantes especies de flora. .

Otro atractivo de la sierra son los bosques de pinsapos que sobreviven en su interior. Este abeto mediterráneo se halla en las frías y húmedas umbrías; una reliquia botánica que se remonta a la época glaciar de la península. Hoy día sólo se encuentra en esta sierra, en la Sierra de Grazalema y en Los Reales de Sierra Bermeja, siendo la población de Sierra de las Nieves la de mayor tamaño. Algunos de estos árboles rondan los 500 años de edad, como el de la Escalereta, declarado Monumento Natural. Descendiendo en altura destacan las encinas y alcornoques de los montes de Istán y Monda o algunas manchas de algarrobos y castaños en los de Tolox y Parauta.

El Parque Natural cobija entre los mamíferos a la cabra montés, fácil de observar en las cotas más altas. Otras especies de interés son el corzo y la nutria, presente en sus ríos. Entre las aves, abundan las grandes rapaces, como el águila real y la perdicera y el búho real. También las propias de los bosques, como el azor y el gavilán.

RUTA DESDE EL REFUGIO DE LOS QUEJIGALES

Se trata de un recorrido circular de unos 16 kilómetros. de longitud con una duración aproximada de 6 horas. Su grado de dificultad es de medio a alto.  

Recomendaciones

  • Se recomienda su realización desde finales de otoño hasta principios de verano. En caso de niebla, ventisca o mal tiempo es aconsejable desistir de hacer la ruta.
  • Es conveniente iniciar el descenso desde el Torrecilla antes de las 3 de la tarde para que no anochezca durante el camino.
  • Llevar ropa de abrigo y unas botas adecuadas. Indispensable la brújula.
  • Llevar agua y comida suficiente para todo el recorrido. Solo hay agua en el Pilar de Tolox, en la parte alta.
  • No salir de las sendas durante el recorrido, ya que se trata de una zona de alta protección ambiental.
  • No recolectar flora ni molestar a la fauna. No dudes en llamar la atención a quien no se muestre respetuoso con el entorno.

Punto de partida

Iniciaremos el recorrido en el antiguo Cortijo de los Quejigales. Se accede desde la carretera A-397 (Ronda-San Pedro de Alcántara), concretamente en el kilómetro 13,3. Transitaremos durante aproximadamente 10 Km por un carril que atraviesa un precioso bosque y varios puertos de montaña, hasta llegar a Los Quejigales.

Recorrido

Iniciamos la ruta por el carril del Sabinal, situado junto a la zona de barbacoas de las antiguas instalaciones del Refugio Felix Rodríguez de la Fuente.  Por nuestra derecha discurre el arroyo de Carboneras y cerca del comienzo dejamos, hacia el este, la senda que se dirige a la Cañada del Cuerno. Pasamos junto a una balsa contraincendios y llega un momento en que el carril se divide en dos, a la izquierda continua hasta El Sabinal, nosotros seguiremos por el de la derecha, que pasa junto a la Fuente del Pinar, popularmente conocida como de “Molina”. A la derecha de la fuente se encuentran las ruinas de la choza de este guarda y una placa de reconocimiento a la labor de Frasquito, colocada hace unos años por Medio Ambiente y la Asociación Senderista Pasos Largos. Estamos a unos dos kilómetros del Refugio.

El carril termina cuando nos topamos con la zona baja de la Cañada de Enmedio, desde ahora seguimos por una senda bien marcada; en algunas zonas podemos comprobar como la erosión está dejando a los pinsapos con las raíces al desnudo.

El pinsapar empieza a ser más espeso, tras encontrar la primera bifurcación del camino señalada con un hito de piedras junto a un gran pinsapo, tomamos la de la derecha que se dirige a la Cañada de las Ánimas; ya que la otra, por la izquierda inicia una bajada que nos llevará a los Hoyos de la Caridad. En esta zona los pinsapos alcanzan una altura y grosor considerable. Al fondo vemos la inconfundible silueta del Peñón de los Enamorados y más abajo el Tajo del Canalizo.

El camino asciende entre un magnífico pinsapar, tendremos cuidado de no tomar algunos que salen lateralmente al principal, el nuestro es en continua subida y acaba en el Puerto del Oso, junto a un gran nevero reconstruido de grandes dimensiones en el año 1.997. Nos permite hacernos una idea de la importancia que esta actividad tuvo en la Sierra de Las Nieves hasta el año 1.931 que desaparecieron las últimas explotaciones de nieve. Se estima que el nevero tenía una profundidad de cinco metros más que la actualidad. En este momento habremos recorrido unos cinco kilómetros y medio.

Llegaremos a la Meseta de los Quejigales donde son relativamente abundantes los quejigos de montaña. Tras dejar atrás el nevero encontraremos un camino que hemos de seguir por la izquierda, es la senda que se dirige a nuestro destino. Estaremos atentos ya que el camino cerca de Cerro Bernardo se bifurca, por la izquierda parte la senda de Enamorados que se dirige al Peñón del mismo nombre.

Después de un suave descenso, se abre a nuestros ojos una zona llana salpicada de torcas llamada los Hoyos del Pilar, en una de las hoyas se encuentra sima Gems, una vez hallamos cruzado estos parajes bordeamos el Cerro del Pilar por la derecha, al fondo aparece el Pilar de Tolox, también llamado fuente de los Machos, con su refrescante agua. Ya estamos a los pies del Torrecilla, la subida la iniciaremos de norte a sur, en su comienzo vemos un par de mostajos, después de superar las últimas rampas alcanzaremos la cima del Torrecilla y comprenderemos al ver las increíbles perspectivas que se divisan, que el esfuerzo ha merecido la pena.

Con la brújula y el mapa 1:50.000 podremos distinguir perfectamente el valle del Genal, Sierra Bermeja, la costa africana, la Hoya de Málaga, la capital y su bahía, Sierra Nevada, etc.

Regreso

El regreso lo haremos bajando hasta el Pilar de Tolox de nuevo. Por toda la zona abundan los agracejos. Pasaremos por la cordal norte del cerro Mateo, a la derecha se encuentra el cerro Bernardo, tras dejar una zona de piedras sueltas bajamos a una dolina donde muy cerca pasa la senda que de Pilones se dirige a Enamorados. Nosotros tomaremos rumbo sur hacia Pilones, al oeste sale el camino que por el Puerto del Oso va a la Cañada de las Animas y por el que ascendimos hasta el nevero, una antena que queda a nuestra derecha será nuestra referencia, poco después de encontrar un ancho carril, parte por la derecha el camino de regreso que por la Cañada del Cuerno, nos conducirá al Refugio de Los Quejigales.

Fuentes: Junta de Andalucia y Serranía de Ronda

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